| Riñón y Endotelio |
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| escrito por Roberto D’Achiardi Rey, M.D, F.A.C.P - Angela Rivera, M.D. | |||||
Página 1 de 3 La importancia y el entendimiento del endotelio vascular ha cambiado a través de los años, hasta el punto de pasar de ser una simple capa de los vasos sanguíneos a ser reconocido como el órgano más grande y complejo del organismo, con más de 1 x 10 12 células y un peso similar al del hígado. La disfunción endotelial ampliamente demostrada en diabetes mellitus (DM), hipertensión arterial (HTA) y dislipidemia, es también clave en el desarrollo de la enfermedad aterosclerótica y en muchas de las enfermedades renales. Los estudios en insuficiencia renal crónica (IRC) demostrando anormalidades en la función endotelial, explican parte del daño renal como órgano blanco en enfermedades como la nefroesclerosis hipertensiva (NH) y la nefropatía diabética (ND) (1). Así mismo, la disfunción endotelial esta relacionada con la fisiopatogenia de algunas enfermedades glomerulares, la nefropatía isquémica (NI), la nefrotoxicidad por medio de contraste y la nefritis tubulointersticial.
Hace 11 años Yanagisawa y col descubrieron la endotelina (ET), un potente vasoconstrictor y mitógeno involucrado en la patogénesis de enfermedades renales como la falla renal, glomerulonefritis, nefrotoxicidad por medicamentos, lesión de órgano blanco por HTA y DM, entre otras. Ha tenido gran interés el papel del sistema renina angiotensina (SRA) y en particular de la angiotensina II (AT II) en la fisiopatología renal, el cual estuvo dirigido hasta la década pasada solo hacia sus efectos hemodinámicos como vasopéptido. El descubrimiento del efecto de los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) para retardar la progresión de la enfermedad renal, le dio una nueva dimensión al entendimiento de los efectos no hemodinámicos de la AT II. En los últimos años la investigación sobre el endotelio ha sido numerosa y especialmente sobre dos de las sustancias producidas por el mismo: la endotelina y el óxido nítrico, importantes en la génesis de las enfermedades cardiovasculares y renales. En esta revisión se describirán los cambios de la función endotelial que ocurren en diferentes enfermedades renales. GENERALIDADESEl balance entre las moléculas vasodilatadoras (ON) y vasoconstrictoras (ET, AT II), más que la concentración absoluta de las mismas, regula el efecto biológico de ellas y su implicación en la fisiopatología de las enfermedades renales. La presencia inadecuada de estas sustancias, ya sea en tiempo o en lugar, así como su disponibilidad en determinada circunstancia, es lo que hace que sean lesivas o protectoras para el órgano blanco. El ON es un vasodilatador con propiedades antiproliferativas, que mantiene la integridad vascular y previene el daño de los órganos blancos. Es una molécula con una amplia variedad de actividades, que se produce activamente en la médula y corteza renales y por tanto esta implicada desde el punto de vista fisiológico y fisiopatológico en muchas de las enfermedades renales (2). Por otra parte, la ET también se produce en diversas partes del riñón y ejerce varias acciones sobre el mismo. PRODUCCIÓN Y ACCIONES DE LA ENDOTELINA EN EL RIÑÓNLa ET es el vasoconstrictor más potente conocido, ampliamente producido por las células endoteliales. Su liberación se estimula por agentes trombogénicos, citoquinas inflamatorias y factores físicos y se inhibe por agentes vasodilatadores y anticoagulantes como la heparina, bradiquinina, prostaciclina y el ON. La familia de las ETs se conforma por una serie de péptidos (ET-1, ET-2 y ET-3), de las cuales la ET-1 es la isoforma con mayor concentración e importancia a nivel renal. La ET-1 es producida por varias de las células renales y además se une a muchas de estas, siendo un potente modulador de la función renal. Esta bien definida la producción de endotelina en las diferentes partes que componen el riñón. Se sintetiza localmente y ejerce su acción de una manera paracrina o autocrina. La ET se produce en la vasculatura renal y la isoforma más abundante es la ET-1, que actúa localmente para regular el flujo sanguíneo renal y la filtración glomerular. También se produce en menor cantidad en el glomérulo y en general en cualquier sitio de la nefrona. Las células endoteliales, epiteliales y mesangiales del glomérulo tienen la capacidad de sintetizar, de unirse y de responder a las acciones de la ET-1(3,8,9). Los túbulos renales son un sitio importante de producción y acción de la ET. La ET-1 es capaz de regular la reabsorción de líquidos y electrolitos en varios segmentos del túbulo renal e interviene en otros procesos de trasporte célular. El principal sitio de producción de ET-1 y ET-3 es el túbulo colector, a nivel de la médula interna. Sus efectos biológicos en el riñón incluyen vasoconstricción, contracción de las células mesangiales, inhibición de la reabsorción de sodio y agua, aumento de la proliferación celular en el glomérulo y estimulo de acumulación de la matriz extracelular. Muchos estudios han encontrado correlación entre la ET-1 y la fisiopatología de varias enfermedades renales, en especial las relacionadas con aumento excesivo de la vasoconstricción renal como la nefropatia isquémica, nefroesclerosis hipertensiva, nefrotoxicidad por ciclosporina A y por medio de contraste y la rabdomiolisis. La ET-1 también está relacionada con la proliferación celular en las glomerulonefritis inflamatorias. Así mismo, el aumento de la matriz extracelular y la fibrosis reguladas por la ET-1, ocurren en casos de IRC y nefropatia diabética, entre otros (3). Por todo esto, le ET está implicada en los mecanismos de inflamación crónica y en la progresión de la enfermedad renal (Tabla 2). PRODUCCIÓN DE OXIDO NITRICO Y SINTETASA DE OXIDO NÍTRICO EN EL RIÑÓNEl ON, importante en la regulación de la microcirculación y en la inhibición de la adhesión plaquetaria, es sintetizado bajo circunstancias normales por la sintetasa del ON endotelial (eNOS) y la sintetasa neuronal (nNOS), algunas de las isoformas de esta enzima. Con inmunocitoquímica se ha identificado expresión de eNOS en las arterias intrarrenales, capilares glomerulares, arteriolas aferente y eferente y en la vasa recta. También se ha demostrado su expresión en glomérulos, túbulo proximal y en los túbulos colectores. La inmunoreactividad de la nNOS se ha identificado en las fibras nerviosas del tejido conectivo perivascular, la mácula densa, los túbulos colectores corticales y la porción delgada del asa de Henle. La isoforma iNOS se expresa a lo largo de los túbulos renales, en especial alrededor de la parte gruesa ascendente del asa de Henle (Tabla 1). En enfermedades renales como la nefritis lúpica, nefropatía IgA y en la nefropatía membranosa, se puede encontrar expresión de iNOS en las células mesangiales, el glomérulo y el intersticio renal ( 4,5,6). Diversos estudios en animales de experimentación, han demostrado que el ON está involucrado en la regulación de la reabsorción de bicarbonato o en la secreción de hidrogeniones en el túbulo contorneado proximal. Al parecer el ON estimula la activación del intercambiador Na+-H+ y por tanto, puede estar involucrado en los mecanismos de acidificación renal (7). |
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