| Oftalmología y Endotelio |
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| escrito por Juan Camilo Sánchez Thorin, M.D. | |||||
Página 3 de 3 Implicaciones Clínicas De Las Barreras Hemato-oculares
El cuerpo ciliar es independiente en la regulación de los fluidos intraoculares que a su vez mantienen la homeostasis de estructuras oculares a vasculares como la cornea y el cristalino. La barrera hemato-ocular se puede romper después de un trauma ocular y de procesos inflamatorios intraoculares. Este fenómeno se manifiesta clínicamente por una reducción en la calidad de la visión debido a la presencia de elementos celulares y componentes plasmáticos en el humor acuoso, que son visibles mediante un examen biomicroscópico de rutina y medible en condiciones experimentales mediante fluorofotometría.
Existe una relación intima entre la ruptura de la barrera hemato-retiniana y algunas enfermedades retinianas, en especial las retinopatias vasculares, las epiteliopatías y algunas vitreoretinopatías proliferativas. Para la evaluación de la integridad de la barrera hemato retiniana rutinariamente se utiliza la angiografía flouresceínica de retina, en la cual después de una inyección endovenosa de fluoresceína sódica se puede observar la integridad o las anomalías de la vasculatura retiniana y algunas características de la coroidea. La barrera hemato-retiniana se puede alterar en las siguientes condiciones clínicas:
En la retinopatía diabética por la formación de neovasos a partir de vasos retinianos, los cuales carecen de las uniones intercelulares de los vasos retinianos normales. Por otra parte, la barrera hemato-retiniana externa puede verse comprometida por una o varias de las siguientes causas:
Resumen En resumen existen dos barreras hemato-tisulares en el ojo. La barrera hemato-acuosa se encuentra localizada en el epitelio no pigmentario del cuerpo ciliar y en los vasos endoteliales del iris y la barrera hemato-retiniana que se encuentra localizada en el epitelio pigmentario de la retina (externa) y en los vasos endoteliales de la retina (interna). Estas barreras son fundamentales para la homeostasis ocular y se alteran significativamente en condiciones patológicas. |
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