| Oftalmología y Endotelio |
|
|
| escrito por Juan Camilo Sánchez Thorin, M.D. | |||||
Página 1 de 3 Cuando se establece un nivel constante de una sustancia en el torrente sanguíneo el gradiente de concentraciones de ésta entre los espacios intra y extravascular varía en distintas regiones del cuerpo. En algunas áreas del organismo, y dependiendo de la rata de penetración diferencial de una sustancia desde el espacio intravascular al extravascular, puede establecerse un fenómeno de barrera parcial o completa para la difusión de dicho elemento. Este es un concepto basado en las observaciones de Paul Ehrlinch (1) quien en 1885describió la barrera hemato-encefálica, al observar que después de una inyección endovenosa de triptano azul, este elemento penetraba en todos los tejidos excepto en el sistema nervioso central. La descripción original de Ehrlich no incluyó una evaluación de las estructuras oculares. La idea sobre la existencia de un fenómeno similar en el ojo ( las barreras hemato-oculares) fue postulada por Ashton y Cunha -Vaz (2) quienes describieron la presencia de dos barreras en el interior del ojo, las barreras hemato-acuosa y hemato-retiniana, conceptos fundamentales en el entendimiento de la fisiopatología y la farmacología oculares. Generalidades Sobre La Anatomía OcularPara comprender el concepto de las barreras hemato-oculares es fundamental conocer algunas generalidades anatómicas y fisiológicas del ojo. El interior ocular esta compartimentalizado en dos segmentos, el anterior y el posterior, delimitados por el cristalino y la zónula. El segmento anterior comprende estructuras como la esclera anterior, la cornea, el ángulo de la cámara anterior, el iris, la apertura pupilar, las cámaras anterior y posterior, el cuerpo ciliar, la zónula y el cristalino. A su vez el segmento posterior comprende estructuras como el vítreo, la retina con su epitelio pigmentario, la coroides (su capa vascular) y la esclera posterior. El ojo es el órgano del cuerpo humano que se encuentra bajo mayor tensión, entre 10 y18 mmHg en condiciones normales, la cual se mantiene por el balance entre la formación y drenaje del humor acuoso. El humor acuoso es producido por epitelio del cuerpo ciliar y drenado a la cámara posterior. A partir de ésta el humor acuoso puede atravesar la apertura pupilar hacia la cámara anterior de donde es evacuado del interior ocular a través del ángulo camerular y de ahí al sistema venoso. Otra proporción del humor acuoso es drenada por la circulación coroidea previo paso a través de la cavidad vítrea. La retina es la capa neuro-sensorial del ojo encargada de la transformación de estímulos luminosos en nerviosos que son enviados al sistema nervioso central para su integración e interpretación. El globo ocular posee dos sistemas de irrigación sanguínea independientes. El primer sistema se deriva a partir de la arteria central de la retina, rama de la arteria oftálmica, la cual entra al ojo por el centro del nervio óptico y se divide en cuatro ramas que nutren la parte interna de la retina. Este es el sistema vascular observable a través de un examen de fondo de ojo. El segundo sistema de irrigación se origina en las arterias ciliares anteriores y posteriores que al atravesar la esclera forman una capa vascular que recubre el interior ocular llamada la coroides o coriocapillaris. Esta capa vasculariza el cuerpo ciliar, la parte externa de la retina y su epitelio pigmentario. |
|||||